7. Las emociones

7. LAS EMOCIONES

Para situar dentro del contesto del Qi Gong a las emociones, las dividimos en emociones Yin y emociones Yang.

Las Yin son las que llegan sin aviso, del interior, del inconsciente y se identifican primero en el cuerpo, por eso suelen ir acompañadas de sorpresa cuando no se ha cultivado la percepción sensorial. 

Uno empieza a llorar de tristeza o de alegría, siente alegría al ver a una persona desconocida o al entrar a algún lugar o por que sí. 

La cuestión es que en lo anterior no hay un análisis o reflexión o sencillamente una imagen o un hábito que nos llega como una idea, como una expectativa o una consecuencia.

Ya qué,  éstas son emociones Yang, identificadas por la razón, por la mente.

Las emociones se pueden situar dentro de los capítulos del cuerpo o de la mente expuestos anteriormente, en cuanto a desde donde se manifiestan. 

Se pueden manifestar en el cuerpo, como un bloqueo (rigidez mental o corporal), como un temblor, un sonrojo, ganas de orinar, un dolor… 

Se pueden manifestar mentalmente como una idea obsesiva, un carácter, una actitud, una respuesta en base a una reflexión o una experiencia previa…

Una emoción se va a manifestar en el cuerpo o desde la mente y en el Qi Gong  aunque se puede empezar por disciplinar el cuerpo, se trabaja como última resolución desde la mente y sobre todo desde la no mente o espíritu.

Un cuerpo y una mente disciplinadas y con gran fuerza de voluntad pueden no mostrar emociones, controlándolas. Eso no significa que esa energía no este circulando y por ello el Qi gong propone neutralizarlas, no controlarlas para que no se vean. 

LAS EMOCIONES NEUTRAS son aquellas que se viven en el momento presente y no se quedan enganchadas.

La metáfora de sostener el vaso medio lleno de agua explica muy bien la gran cualidad de las emociones neutras.

“Una persona que sostiene un vaso de agua a medio llenar con el brazo estirado, pregunta a otras personas, cuanto pesa el vaso. Algunas se aventuran a calcular aproximadamente. Sin embargo, no es el peso lo que importa, sino cuanto tiempo se sostiene. Sostenerlo un minuto no supondrá nada para el cuerpo, sin embargo si sostengo el vaso durante una hora mi cuerpo se resentirá y sufrirá. Sostenerlo un día o toda la vida, el efecto será mucho más grave”. 

Lo mismo sucede, con las emociones. Vivirlas nos gratificará, lo mismo que si me bebiera el vaso de agua. Guardarlas y retenerlas nos perjudicará o mortificará cuando menos.

La clave es ser consciente de que las emociones, si se viven, son como una ola que crece, llega a su máxima curva y decrece hasta desaparecer.

Por ello, la fuerza de voluntad es la herramienta por excelencia para trabajar las emociones.

Las posturas estáticas o la repetición una y otra vez de los ejercicios, un día tras otro son la propuesta del Qi Gong para trabajar la fuerza de voluntad. Para cultivar la concentración.

Concentrarse en relajar y sentir. Cuando una emoción llega, se vive, se reconoce y se deja pasar, trasladando el pensamiento a otra acción, a otra imagen. 

Las emociones son producto del deseo, ya sea del deseo de vivirlas o el deseo de no vivirlas. Por ello, acostumbrar a la voluntad a realizar tareas que nos desagradan es una manera de establecer una fuerza de voluntad capaz de transformar una emoción que no nos deja ver con claridad, con objetividad una situación.

Esto no significa que el Qi Gong proponga no vivir emociones. El Qi Gong propone como he dicho antes vivir en el camino del medio, que significa vivir con consciencia, porque entiende el Qi como consciencia. El arte de la energía (Qi).

Las emociones dentro de la medicina china se consideran elementos patógenos externos. Son 7 emociones: ira, júbilo, preocupación, melancolía, tristeza, miedo, conmoción.

La primera recomendación que se hace para no verse afectado por estos elementos patógenos externos, es mantener un nivel de energía alto que equivaldría a un nivel de autoestima alto.

En caso de que nos afecte alguna de las emociones la medicina china lo va incluir dentro del análisis que junto con otros síntomas le permitan hacer un diagnóstico.

La manera de trabajar las emociones en el Qi Gong a falta de un diagnóstico de medicina china va a ser mediante el cultivo de la consciencia como ya hemos dicho antes a nivel global. Trabajar con sistemas completos de ejercicios que trabajen todos los meridianos, todos los elementos, todas las técnicas que se contemplen en un sistema o metodología de trabajo.

Tablas de ejercicios como un “baduan jin, estiramiento de meridianos, formas de tai chi, chuan…” son actividades clásicas cuya función es mantener un sistema energético fuerte.

Son todo, ejercicios físicos no aeróbicos que mediante la repetición constante van fortaleciendo el cuerpo y la mente. 

Para que un ejercicio de Qi Gong de manera individual haga efecto, es necesario repetirlo alrededor de 30 veces cuando es dinámico y mínimo 20 minutos cuando es estático. En un próximo capítulo detallaré ejercicios y tablas  posibles.

De todas formas, está visión global se encuadra mejor dentro de la prevención y la práctica del Qi Gong con una actitud meditativa.

Como apuntaba antes, si ya sentimos que hay una desarmonía emocional y no disponemos de un diagnóstico de medicina china que nos pueda aconsejar los ejercicios específicos podemos recurrir al aspecto mental del Qi gong y trabajar con la intención.

Lo primero escuchar nuestra actitud para encuadrar nuestro sentir dentro de una emoción y si esa emoción es Yin o Yang. Observar si esa emoción nos está descargando, rebosando o vaciando para saber si mi actitud debe ser de carga, descarga o llenado.

Carga y llenado pueden parecer lo mismo pero en este caso se asocian con actitudes diferentes. Lo mismo sucede con descarga y vacío.

Asociamos carga con exceso y descarga con insuficiencia para poder aclarar que actitud nos conviene más. Si cargar, descargar o llenar.

1. Si estamos rebosantes podremos o bien seguir cargando con una actitud de entrenamiento o bien descargar para equilibrar una posible desarmonía por exceso.

2. Si estamos descargados podremos o bien cargar con una actitud de entrenamiento o bien descansar para equilibrar

3. Si estamos vacíos debemos distinguir claramente entre vacío e insuficiencia. La diferencia entre vacío e insuficiencia es difícil de distinguir porque el cuerpo humano tiene una capacidad de adaptación increíble y a veces esa capacidad de adaptación nos lleva a hábitos y posturas que nos permiten funcionar sin darnos cuenta de que nos sostenemos por medios externos (alimentación yang: mucho café o azúcar o  drogas…, masajes continuos, medicación…) 

La insuficiencia puede ser Yin o Yang( sería el equivalente al descargar del punto 2) y por ello permite dos posibilidades de actuación, sin embargo el vacío solo permite trabajar el Qi Gong desde la actitud de descanso que es distinta de la actitud de entrenamiento.

En general,cuando hay una desarmonía ya sea emocional, energética o espiritual la mejor actitud en el Qi Gong es la práctica del bienestar. Una práctica que reconforte, que no genere cansancio.