6. Espíritu

6. ESPÍRITU

Para interpretar y utilizar la palabra espíritu correctamente debemos distinguir entre espíritu entendido como Tao, infinito, Dios, naturaleza… y el espíritu del hombre entendido como su alma. Su punto de conexión es la naturaleza. Ser naturales o sencillamente solo SER es lo que tienen en común la naturaleza del Tao y la naturaleza del Hombre.

La práctica que más nos acerca a comprender la naturaleza del espíritu es la meditación, por ello el nivel más alto de Qi Gong es aquel que se práctica desde una actitud meditativa.

El cuerpo lo entrenamos con la práctica física y la alimentación.

La mente la fortalecemos con la práctica energética.

El espíritu lo cultivamos mediante la meditación.

 LA MEDITACIÓN

Lo  primero de todo distinguir entre el acto de meditar y la meditación.

 

1.    La acción de meditar se puede catalogar como contemplación y se puede enfocar desde diferentes procesos o sistemas de meditación.

2.    La meditación entendida como un momento de  comprensión o como la consecución de un estado, fusión con un todo infinito, como iluminación.

 

1.    LA ACTITUD DE MEDITAR EN LOS DIFERENTES SISTEMAS DE MEDITACION

 

Se puede meditar de muchas maneras:  en silencio, con mantras, con mudras, sobre un texto, una imagen, de pie sentado, tumbado, en movimiento…

 

La idea fundamental de todos los sistemas de meditación en sus inicios, es minimizar los pensamientos y concentrarnos en un solo punto. Ya sea una idea, una música, una visualización, la respiración o la observación pura y dura.

Por eso, se puede decir que todo el proceso de meditar en realidad es un intento de meditar y consiste en la contemplación para favorecer un momento de comprensión, de iluminación, de claridad que si llegara a ser permanente se convertiría en un estado; muchas veces llamado estado de budeidad. 

SISTEMAS:

 

El Zazen proveniente del budismo Zen, propone sentarse en silencio, sin expectativas, sin reflexiones, en un intento de vaciar la mente.

 

La meditación Vipassana se divide en dos aspectos principales: concentración y conciencia. Durante la meditación de concentración, los practicantes focalizan, fijamente, su atención en algún objeto particular, como la respiración, un mantra, o la flama de una vela.

Mantienen la atención fluida hacia aquello que está ocurriendo en el momento, tanto interna como externamente, sin tratar de cambiarlo, juzgarlo, o analizarlo. El practicante intenta observar, con conciencia, cualquier cosa que suceda,

 

 

La meditación Nembutsu propone repetir el mantra NAMU AMIDA BUTSU  mientras se golpea un tambor de madera a un ritmo determinado.

 

Muchas meditaciones religiosas proponen la lectura de un texto, por lo general escrito por el gurú o maestro correspondiente y reflexionar sobre ello.

 

Estas definiciones son muy generales, dentro de todas estas meditaciones hay múltiples variables y matizaciones sobre cada sistema, con lo que la lista sería interminable.

 

2.    MEDITACION

 

Si entendemos la meditación como un estado de fusión de un todo infinito, es precisamente la cualidad de infinito lo que hace que la meditación sea indefinible. No se puede explicar lo que es la meditación en sí, solo se puede vivirla.

En el Taoísmo se dice: “El tao que se puede nombrar no es el tao. El tao que se puede definir no es el tao…”

Por eso, al infinito se le ponen muchos nombres como Dios, Todo, Vacío, Prana, Tao, Universo, Naturaleza, sin embargo ninguno puede definirlo porque dejaría de ser infinito.

Nadie puede abarcarlo y por ello cuando se habla de fusión con el todo, se entiende como la comprensión de la naturaleza infinita de nuestra alma semejante a la del todo, del que formamos parte.

 

OTRO PUNT5O DE VISTA DE LA MEDITACION Y CUALIDADES POSIBLES DE CULTIVAR PRACTICÁNDOLA.

 

Teniendo en cuenta la máxima de meditación que dice: “la iluminación no se busca, se encuentra o llega”; por lo cual, en principio nada habría que hacer. 

Si NO nos ceñimos a la ortodoxia, podemos utilizar el proceso de meditación  para objetivos distintos al de la iluminación.

 

 

–       Descansar la mente

–       Limpieza emocional y sicológica

–       Concentración

–       Relajación

–       Equilibrar la salud

–       Aumento de percepción sensorial

–       Aumento de intuición

–       …

En el Qi Gong todo esto, son esas habilidades energéticas de las que he hablado antes. Son cosas que si se está atento suceden por si solas encuadradas siempre dentro de una práctica constante y perseverante.

Todo esto sucede por si solo cuando se medita de manera constante, en la medida que el practicante se va deshaciendo de sus patrones y sistemas de creencias. En la medida que va teniendo breves momentos de lucidez y comprensión, aunque no llegue a sentir esa fusión o estado que se entiende como iluminación y estado de buda.

En general cada persona potencia cualidades innatas desconocidas o bloqueadas en el transcurrir de los años, hasta el momento presente.

 

LA MEDITACION TAOÍSTA

No he incluido la meditación taoísta cuando he hablado de los diferentes sistemas porque la meditación taoísta en general no contempla como objetivo final la iluminación, aunque no reniega de ella e incluso algunos sí la enfocan con ese objetivo.

La meditación taoísta hace más hincapié en el “camino de en medio”.

Divide la meditación en tres posibilidades, tres caminos y la tercera posibilidad, es la que le diferencia de los demás sistemas. La tercera es el mencionado “camino de en medio”  

1.La meditación Yin, vinculada a la renuncia del ego, a la aceptación, a la rendición. Es la observación pura y dura de la que hablamos al tratar de definir la meditación como comprensión. Es una meditación interna, asociada al proceso mental de la renuncia. Cada uno consigo mismo y es fundamental cultivar la relajación profunda y la relativización. En el Taoísmo se habla de la acción a través de la no acción: no hay búsqueda, no hay expectativas. 

2. La meditación Yang, vinculada a la búsqueda mediante la concentración. La concentración en una sola cosa. En el presente como única realidad. En la unidad.  Es una meditación externa, asociada al proceso mental de la fuerza de voluntad. Es muy parecido a la meditación que antes definíamos como acto de meditar, solo que hay un solo objetivo: la iluminación. La manera de cultivar la no acción se centra precisamente en la acción de concentrarse en el momento presente, en la atención plena hacia recuperar ese estado de unión o fusión con el todo, que se ha perdido.

3. El tercer camino, es el de la contemplación (meditación neutra). Es la combinación de las dos anteriores. Al igual que en otros sistemas, el taoísmo según su variante, puede proponer concentrase en un mantra, en una oración, en la energía y su comportamiento, en el trabajo, en infinidad de opciones.

El camino de en medio es el de la atención plena, al igual que en la meditación yang pero sin el objetivo exclusivo de la iluminación.

Combina la búsqueda con la observación. La relajación con la concentración. Busca la relajación, la relativización y sin expectativas vive el momento presente, de manera que su máxima, es la atención.

Este proceso de  meditación Taoísta se define como un proceso de  relajación, concentración y  atención. 

La atención la cultiva mediante la contemplación a si mismo, la contemplación al otro y la contemplación al universo.

La contemplación hacia uno mismo se identifica con el proceso mental interno hacia si mismo (Un retiro de meditación)

La contemplación hacia los demás es un proceso externo de  interrelación con los demás y la capacidad de no enjuiciar ( el intento de una actitud meditativa).

La contemplación del universo es cuando la atención plena se verifica en la capacidad de sentir físicamente un estado de paz y de unión, consigo mismo, con los demás y con el universo. (todo puede sentirse como meditación)

 Este camino del medio, es el que propone relajar en el sentido de aceptar, experimentar en el sentido concentrarse en una intención y estar atentos en el sentido de atención plena al momento presente. 

El Qi gong en su fase de trabajar con la energía. En la fase de ir convirtiendo e integrando su práctica en una filosofía de vida, podría decirse que es lo mismo que la contemplación. 

Y el Qi Gong cuando se ha convertido en un arte es cuando se podría decir que es lo mismo que la meditación.

 

PROPUESTA DE METODOLOGIA DE MEDITACION 

Esta propuesta podría ser perfectamente aplicable al Qi gong. La diferencia sería que en la propuesta del Qi Gong se añadiría un trabajo corporal y físico que en la meditación cuando se enfoca como rendición o aceptación total, no se hace debido a que la renuncia al cuerpo es una de las claves. Por ello cuando he hablado antes sobre el nivel más avanzado de Qi Gong lo he definido como actitud meditativa(contemplación), más que como meditación pura (Comprensión, iluminación)

 

1. Lo primero de todo para comenzar con una dinámica de meditación, es muy interesante hacer un proceso de limpieza.

Un proceso de limpieza que parte de la idea del perdón.

Antes de meditar se realiza una reflexión sobre posibles conflictos con otras personas, con la sociedad, con dios, con uno mismo y se pide perdón, se perdona y se da las gracias siempre teniendo en cuenta que pedir perdón no significa darle la razón al otro sino asumir la parte de responsabilidad que se tiene en un conflicto, para eliminar la voluntad de querer mantener el conflicto, al menos unilateralmente.

 

2. Comprometerse con una práctica personal mínima. Lo ideal sería, al menos, una vez al día entre media hora y 45 minutos.

La constancia es la única manera de llegar a tener resultados que llevan a la claridad.

 

3. En la medida de lo posible combinar la práctica individual con la de grupo para poder contrastar sensaciones, experiencias y dudas con el fin de poder integrar la práctica de la meditación en la vida diaria individual y colectiva de cada uno.

 

4. En la medida que la meditación comienza ha formar parte de la vida de una persona y su cuerpo y su mente han cogido el gusto por el silencio se pueden plantear objetivos más rigurosos como realizar una cuarentena (40 días seguidos, sin saltarse ningún día de meditación. En caso de fallar, empezar de nuevo con la cuarentena)

Realizar retiros de silencio. Comenzando por fines de semana, luego 5 días y finalmente 10 días.

Un retiro de silencio supone un periodo sin leer, sin escribir, sin escuchar música y sin hablar, además de sentarse a meditar entre 4 y 5 veces al día.

 

He empezado al comienzo haciendo la distinción entre el espíritu del Tao y el espíritu del hombre(alma). 

Su nexo común es la naturaleza. SER naturales. Solo SER.

Cuando en el Qi Gong se habla de no distinguir entre cuerpo, mente y espíritu estamos hablando del alma y su manifestación en el cuerpo a través de la mente. 

Como decía en los principios básicos de la energía: 

cada ser humano es un todo unificado de cuerpo, mente y espíritu. 

No hay separación entre estas características humanas. El cuerpo no podría existir sin la mente y el alma; tampoco podrían existir en la Tierra la mente y el espíritu sin el cuerpo. Estos tres aspectos de la vida humana son uno. No se puede solucionar ningún problema sin tratar estos tres dominios.

No se debe confundir con el espíritu entendido como Tao o energía universal y el concepto de alma entendida como la unión de cuerpo, mente espíritu.

Cuando  prestemos atención al sentir deberíamos prestar atención a sentir la energía universal que nos rodea fluir por nuestro cuerpo y en esa actitud, entraremos en un proceso de comprensión de la naturaleza de nuestra alma. Podremos poco a poco, verdaderamente distinguir lo que es natural, lo que es verdadero, lo que es presente y surge desde nuestro interior. Podremos distinguir lo que es imaginario y falso y lo que  es imaginario y correcto. Lo que nos llega desde el corazón, la intuición y lo que nos llega de los demás, de la razón.

Como decía el monje budista : no repetimos un mantra para la iluminación, sino para vivir vibrando en el presente y relacionarnos desde ahí.

Crear un hábito de relajación, concentración y atención nos aproxima a vivir desde nuestra propia naturaleza.

Definiendo a los maestros Taoístas se distinguen diferentes tipos de maestros  :

inmortales, sabios y santos tal como se les denomina en el I ching, el libro de los cambios.

En el libro del emperador amarillo se les describe de la siguiente manera:

He escuchado que en la remota antigüedad existían hombres a quienes se denominaba “verdaderos” (zen ren), los cuales dominaban las leyes de los cambios de yin y yang en la naturaleza, podían controlar su respiración y sus estados anímicos, efectuaban ejercicios respiratorios de manera que tanto su constitución física como su estado anímico alcanzaban un alto grado de armonía, y su vida, al igual que la de la naturaleza, nunca llegaba a su fin. Tal es el resultado de dominar el “método para alimentar la vida” (Yung sheng zhi duo). 

En la antigüedad media había “hombres sabios perfectos” (zhi ren) que seguían normas morales puras y podían dominar dicho método según los cambios de yin y yang en la naturaleza, podían vivir alejados del resto de la sociedad al acumular la energía
en su interior y vivir en contacto continuo con la naturaleza, y tenían una gran capacidad tanto auditiva como visual, de modo que podían ver y escuchar objetos de las ocho direcciones.” Estos hombres, al igual que los virtuosos, seguían el mismo camino. 

Al mismo tiempo, existían “hombres sabios” (5 h sheng ren) que vivían tranquilos en un ambiente natural, respetaban los cambios de los ocho vientos, seguían las costumbres sociales comunes, mantenían un estado anímico armónico, a la vez que se relacionaban con el resto de la sociedad sin alterar su orden, efectuaban trabajos físicos armónicos, no se alteraban internamente y se sentían felices con su situación. Por eso, su apariencia física no se debilitaba con facilidad y sus años podían contarse hasta 100. 

A su vez, había “hombres eminentes” (xian ren) que
vivían en concordancia con los cambios de la naturaleza, los cambios de posición del Sol y la Luna y de la localización de las estrellas, siguiendo los cambios del PA PEI yin y yang y diferenciando adecuadamente las cuatro estaciones del calendario, para regular así la actividad propia de su organismo. Estos hombres se guiaban por el camino de los hombres verdaderos.
Aun cuando el hombre pueda tener una larga vida, ésta llega a su fin. 

Para la comprensión taoísta desde su comprensión de armonía y equilibrio Yin y Yang la energía está en continuo movimiento y transformación. 

En referencia a la cantidad, las luces y las sombras siempre serán las mismas. Las personas iluminadas siempre serán las mismas, los asesinos siempre serán los mismos.

Lo que cambia es el espacio que ocupan y la cualidad. Si en algún lugar se condensan muchas sombras, esas sombras serán muy potentes y concentradas. Las luces serán más extensas pero débiles.

Por ello, para el Taoísmo es tan importante el camino del medio y la aceptación y humildad de reconocer en que lugar se está.

En lo que concierne al Qi gong, en que nivel se está y que tipo de energía se es capaz de mover.

Esto no significa resignación, ya que el potencial de los seres humanos es en teoría infinito. Una persona con deseos de cambiar debe estar atento a  distinguir de donde le viene ese deseo. ya que es diferente un impulso que un deseo. La aceptación hace referencia a descubrir esos impulsos que llegan del fondo de nuestra alma y no de las circunstancias sociales o influencias de personas ajenas a nuestra voluntad. 

Aunque el potencial de los seres humanos sea infinito,  otra cosa es que uno pretenda iluminarse directamente, sin un proceso evolutivo que no depende enteramente de él. Ya que cuando se habla de espíritu y evolución, se refiere al ser humano como especie, no como individuo. El ser humano de a pie, es decir la mayoría de la humanidad, evoluciona individualmente en la medida que la globalidad evoluciona.

Para los Taoístas lo mejor que un ser humano puede hacer por la humanidad es cultivar el camino del medio individualmente y eso supone la humildad de reconocer el lugar que cada uno ocupa en la sociedad. Ser panadero, gobernante o sacerdote o lo que sea que la sociedad y el momento histórico cultural le pone en su camino. 

Lao Tze proponía que para la práctica del taoísmo se cultivaran cuatro virtudes:

El respeto, la sinceridad, la dulzura y el servicio a los demás y para eso no es necesario estar iluminado.

LOS 10 ERRORES METAFÍSICOS MÁS COMUNE

Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social. 

A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que  anhelamos. 

La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos  emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios  se ha olvidado de nosotros”. Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido

El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus “teclas” y la metafísica nos enseña. 

¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas  enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas. 

Algunos de los errores más comunes son los siguientes: 

1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA  

Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño. En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y  sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego

Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden  transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias”. Solamente los pensamientos que hemos interiorizados y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan.

Dicho de otra manera, aquello que “sentimos” internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.

La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros. 

La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad. 

 

2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN  

Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás. 

La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual. Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque “el problema” es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo. 

La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretació n nunca será correcta ni completa. 

El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor. Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer. 

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil,  comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación. 

3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE  

No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS. Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar. 

En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual n existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos. 

Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual. 

 

4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución. 

Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona. 

Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino. 

5. CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS  

Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy  importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso. 

Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida. 

Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios. 

Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Para Él, nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretació n y clasificación  como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.  

 

6. SACRIFICARSE POR OTROS  

 

No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio. 

El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.

El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una  madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo. 

La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.

7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto  con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y que pueden ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal. 

 

Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen. 

Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El  amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes. 

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla. 

Vivimos en un Universo Mental. Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente. 

 

8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO 

         Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la  presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán. 

Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior. 

No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo. 

El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar. 

Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas. 

Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio. 

Evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti”. 

9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA  

Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior. Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego. 

Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales,  plantas y demás. 

Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos  enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba. 

Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con  Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor. 

Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no. 

Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación. Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento. 

10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENOJARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL  

Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo. 

Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano. 

Algunas de ellas son muy placenteras, otras no. 

El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer. Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse. 

En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien. 

La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir. 

La mayoría de los errores aquí enunciados están generados por la actitud  crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu. 

Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interior, nunca podemos fallar. 

 

(Autor desconocido)