La Energía de la Tierra

ENERGIA DE LA TIERRA

Para comprender que es la energía de la tierra debemos sentir su energía y para sentirla, nos pueden ayudar las siguientes imágenes y asociaciones.

Podemos sentir la energía de la tierra como un sentimiento de calma al que se puede acceder desde la quietud, la relajación y el silencio, tanto corporal como mental.

La tierra se asocia sobre todo al cuerpo, más que a la mente y concretamente a la zona debajo del ombligo llamada Dan Tien. El estar centrado y concentrado en este punto nos lleva a una sensación de equilibrio y arraigo. Una sensación de apoyarnos sobre ideas o economías o músculos fuertes,  que nos aporta una fuerte autoestima y seguridad en lo que hacemos y en como nos movemos.

La práctica del silencio nos lleva a una acción sin expectativas que con la constancia nos genera confianza en la vida y a estar receptivos a sus dones. 

Fundamentalmente la energía de la tierra es una energía receptiva y nutritiva, por ello se asocia con los alimentos y con los sistemas energéticos del estomago y el bazo.

Ingiere, digiere y asimila la energía de los alimentos y experiencias y los transforma en Qi (energía) y sangre abundante.

El bazo regula el metabolismo, del mismo modo que una presa hidroeléctrica garantiza el suministro de energía. 

Ajusta la viscosidad de la sangre. La dispersión de los fluidos, afecta al peso y a la masa corporal.

El bazo intenta vencer el desequilibrio disminuyendo o acelerando la conversión de nutrientes en sangre y Qi, lo que determina que seamos más lentos o más rápidos en función de nuestro peso.

Facultades como la concentración, la formación de ideas,  recordar y reflexionar se potencian con un sistema del  bazo equilibrado.

El Qi del bazo va hacia arriba llevando su energía al pulmón, el cual oxigena la sangre y  la distribuye por todo el cuerpo. 

Si va hacia abajo produce diarreas, inflamaciones y hemorroides.

El estomago:  el Qi del estomago desciende llevando lo impuro hacia los intestinos. Distinguir los alimentos, emociones e ideas que nos sientan bien y los que nos sientan mal, es toda una tarea de observación. DE observar lo que nos nutre. El estomago se encarga de soltar lo que no necesitamos pero tiene limitaciones y cuando se sobrecarga el resto del cuerpo sufre.

Si su energía va hacia arriba en vez de hacia abajo produce eructos, hipo , nauseas…

En el trabajo corporal podemos sentir la energía de la tierra como un movimiento ascendente y descendente a la vez. Es la gravedad de la tierra que se siente como peso y solidez, combinada con la expansión que se genera al relajarse y provocar una sensación de ligereza. El concentrarnos en el Dan Tien nos da solidez y la imagen de unir ese centro como un punto que cuelga, igual que un péndulo, desde la coronilla, nos da la ligereza. 

Esas dos fuerzas se unen al sentir la expansión de la columna vertebral o la expansión de una parte del cuerpo en contraposición de otra que se contrae.

Lo más importante para sentir la energía de la tierra es cultivar y acumular la energía en el centro inferior o DanTien. Esto supone una sensación de salud, bienestar, descanso y vitalidad.

Una vez acumulada la energía se pueden apreciar los matices. Los matices hacen referencia a como cultivar la energía de los otros cuatro elementos de la medicina china en nuestro cuerpo.

Los cuatro elementos alimentan y se manifiestan en nuestro cuerpo (tierra) de diferentes maneras:  

– Tierra y en su interior Tierra: nos alimentamos mediante la meditación, asociada a sentir el cuerpo centrado, calmado. Principalmente como una relajación profunda y con sensación de descanso y vitalidad.

– Tierra y en su interior Metal : se asocia a la relación sutil con los demás y por lo tanto con las emociones. Se trata de no dejarse atrapar por las emociones. Viviéndolas y dejándolas pasar con suavidad. La suavidad es un sentimiento que también carga energéticamente.

– Tierra y en su interior Agua: Igual que la suavidad, la fluidez es un sentimiento que nos recarga. Mover el cuerpo con fluidez, ayuda a adaptarse a las diversas situaciones de la vida. Se trata de practicar esforzándose pero sin forzar. Dejándose llevar por la escucha y la intuición. Vivir desde lo que nos resulta fácil, sin miedo.

– Tierra y en su interior Madera: la constancia y la repetición suave de los ejercicios llevan a sensaciones de densidad y flotabilidad que cultivan la concentración en percibir los movimientos más sutiles y aumentan la percepción. Una dirección  clara de lo que queremos, hace que podamos incorporar la fluidez del agua en nuestras acciones más difíciles que requieren esfuerzo y constancia.

– Tierra y en su interior Fuego: siempre hay algo positivo incluso en lo más negativo. La actitud positiva siempre nos va a cargar energéticamente en el momento inmediato, en contraposición a la negativa que solo nos puede cargar a posteriori si nos ha aportado luz, claridad y comprensión. Sentirse uno mismo feliz incluso en la no acción, es una recarga energética evidente. Algunos autores  la denominan la sonrisa interior.

Calma, suavidad, fluidez, concentración, claridad son sensaciones que se pueden percibir en el cuerpo.

Sentir la energía de la tierra significa aumentar nuestra percepción corporal  más allá de los 5 sentidos mediante la atención.

OTRAS ASOCIACIONES

TIERRA: KUN en el I Ching: 

es la materia. La naturaleza. La presencia. El espacio. La Posición. Comprender la dualidad de las fuerzas. Comprender la luz y la oscuridad de cada acción. La escucha.

Enraizamiento. Sopórtalo todo como la tierra soporta todo lo que vive en ella. No juzgar. Humildad y paciencia.

Confiamos y creemos en un poder supremo (el sabio o nuestro Yo supremo) que nos guía si le sabemos escuchar. Si seguimos su ejemplo. El sabio es aquel que lo que hace no lo hace solo por su propio provecho, sino por el bien común. El sabio no tiene expectativas pero es perseverante; es decir lo contrario a pasar de todo.

Ante la actitud de los demás nos mantenemos conscientes y en armonía con las aberturas cuando la gente es receptiva y nos alejamos en los momentos de oscuridad, cuando nos empiezan a malentender y se cierran a nosotros.

Es lo femenino en cuanto receptáculo, receptivo. Sin el recipiente lo creativo no puede expresarse, por eso somos tierra.

Asociada a la lentitud, a la relajación, al recogimiento.

Emocionalmente a la preocupación, al querer agradar a todo el mundo, a querer proteger a los demás.

La mejor manera de trabajar la tierra es una actitud meditativa. De aceptación y confianza en que la vida provee de lo necesario.

Gusto, paladar, lengua.

El nº 5

¿Cómo trabajar la energía de la tierra?

Fisicamente mediante el descanso y la relajación atenta. La meditación y el movimiento lento y suave. El fortalecimiento de las piernas. Una alimentación sana y equilibrada, alcalina.. Comiendo lentamente y en compañía. El sabor asociado a la tierra es el dulce. El sabor no es lo mismo que comer. Para fortalecer la energía de la tierra es mejor saborear sutilmente y mantener en la boca algo dulce que no sea sintético o manufacturado, que tragarlo.

Fortalecemos la energía de la tierra mediante la conciencia corporal, la conciencia de respirar, la conciencia de lo que nos recarga y nos desgasta, la conciencia en definitiva, que es lo mismo que decir : meditación o en este caso como queremos trabajar la energía de la tierra: una actitud meditativa. La acción a través de la no acción o Wu Wei que se puede decir que es la acción sin expectativas.  

Mentalmente mediante la calma mental. Tratar de no pensar demasiado o concentrarse en un mantra o la respiración para minimizar los pensamientos.

Emocionalmente mediante la aceptación, dejándolas pasar. Aunque aquí normalmente entran en juego los otros elementos ya que las emociones no son una característica de la tierra y cada elemento tiene su manera.  

Como asociación emocional a la tierra, se suele decir, que es el exceso de cavilación, la preocupación. 

Cada elemento gestiona las emociones de diferente manera.

La tierra mediante la paciencia y la aceptación.

El metal mediante la reflexión seguida de un juicio sin dudas. Perdonando.

El agua relativizando. Fluyendo.

La madera buscando otra acción alternativa diferente. Flexibilizando.

El fuego mediante la comprensión y la compasión.

Ejercicios que fortalecen la energía de la tierra:

Sentadillas frente a la pared o empujar la montaña en la postura del jinete. Fortalecen las piernas y expanden la columna.

Mantener el equilibrio sobre un pie con los ojos cerrados un mínimo de un minuto cada pierna.

La grulla extiende sus alas.

Una postura estática con manos bajas del árbol( Zhang Zhuang). Siempre y cuando podamos relajar.

Naikan: Reflexión sobre lo positivo de nuestra vida y lo positivo que nos aportan los demás.

Reconocer y alejarse de lo tóxico.

Meditación sentada agarrándose el dedo gordo de la mano.

Meditar visualizando una esfera amarillo dorada que nos envuelve.

Meditación de agradecimiento.

Estos ejercicios parten de la premisa de que no hay un desequilibrio importante en el elemento tierra.

Para trabajar la energía de la tierra como trabajo terapéutico necesitaríamos un diagnóstico de medicina china. 

En caso de desarmonía por insuficiencia, lo mejor es una reflexión sobre lo que queremos en la vida e imaginarse y sentir que ya está hecho.

En todo momento sentir que vivimos plenamente agradeciendo a la vida todo su ofrecimiento. 

El momento presente, el aquí y el ahora, es una característica propia de la tierra: la aceptación, la rendición, la atención plena. 

La imaginación es una característica más propia del elemento fuego, que es el elemento que alimenta a la tierra.

Es importante discernir al plantearnos  lo  que queremos en la vida, como algo que entra dentro de lo natural en nosotros, o es algo que busca el reconocimiento de los demás. 

En caso de desarmonía por exceso igualmente podríamos trabajar con la imaginación para motivar y acompañar a una acción suave y constante característica de la madera ya que el exceso de tierra nos lleva a la pasividad y al todo está bien del espíritu.

Este “todo está bien” espiritual se  confunde con la aceptación entendida como la acción a través de la no acción. Cuando uno acepta en lo humano, no significa que este bien. Es una aceptación asociada al aprendizaje de la humildad sobre una posición de inferioridad en cuanto a entrega y reconocimiento de algo más grande e inabarcable por el ser humano. 

La energía de la tierra es un espacio (nuestro cuerpo) donde se expresa y se manifiesta la energía del cielo o espíritu. 

La desarmonía de la tierra no solo puede deberse al exceso o defecto, por ello lo escrito anteriormente son solo dos ejemplos. 

Para trabajar una desarmonía energética es necesario un diagnóstico energético, por ello el Qi Gong cuando se trabaja como un sistema , como un todo se considera fundamentalmente un trabajo de prevención y fortalecimiento energético. Los ejercicios propuestos tienen el objetivo de aprender y comprender, lo cual nos hace más fuertes. No tienen el objetivo  de sanar, en el sentido de me tomo una receta y eso externo a mi, me sana.