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Energía del Metal

Energía del Metal

ENERGÍA DEL METAL

La energía del metal es la energía de nuestro campo energético. Se asocia con el aire y por lo tanto con la intangibilidad de la mente. De nuestras ideas.

La energía del metal es el puente entre nuestro psiquísmo y nuestro cuerpo físico.

Sin aire nuestro cuerpo no puede existir, por ello se dice de la energía del metal que está asociada a los pulmones, que es el alquimista. El que refina el oxigeno de toda impureza y lo mezcla con la sangre, distribuyéndola por todo el cuerpo. El aire entra en nuestros pulmones, oxigena nuestra sangre y esa circulación sanguínea nos lleva al movimiento físico.

La metáfora de convertir la tierra en metal, en algo más sutil y refinado, se utiliza como símil de convertir un cuerpo animado simple en un cuerpo animado refinado, consciente. Con un ego y una mente.

La energía del metal es una energía fría y descendente, fruto de la reflexión y de la intención calculada de nuestra mente. La proporción es su cualidad más influyente. Lo justo.

El aire entra frío en nuestro cuerpo, en proporción a nuestras necesidades. Es una energía que se puede observar  a nivel emocional en cuanto a ser el catalizador de nuestras relaciones sociales pero su gestión es muy mental. No dejamos de respirar debido a nuestras emociones. Es un acto mecánico. Justo. Respiramos en la medida que nuestro cuerpo lo necesita.

Se asocia con la emoción de la tristeza. Una energía descendente, que cronificada puede llevar a una respiración escasa y deficiente.

El metal se puede considerar como recipiente o como sable. Como sable se expresa cuando es demasiado rígido con la justicia, con lo que es justo. Una mente que se considera en posesión de la verdad y por lo tanto cree poder distinguir entre lo justo y lo injusto de su verdad.

Estas cualidades entre lo justo, la proporción y la tristeza hacen que la energía del metal se exprese muchas veces como victimísmo o falsa suavidad.

El metal estancado lleva a expresiones mentales como: pobrecito yo que no puedo hacer… o que soy debil, o soy torpe…

La energía del metal tiene tendencia a anclarse en el pasado, pero tiene la capacidad también de abrirse y transformar, por ello se la asocia con el alquimista. Una energía del metal equilibrada, fruto de una reflexión basada en el estudio, la comprensión y la apertura a nuevas realidades externas, diferentes a nuestros sistemas de creencias, tiene la cualidad de acceder a la información de nuestro subconsciente que es quien dirige nuestras acciones. El subconsciente se asocia con nuestros sistemas de creencias ocultos y verdaderos.

Asociar el mundo de las ideas, de la mente con nuestro campo energético convierten a la energía del metal como la primera linea de defensa contra los elementos patógenos externos, que pueden ser físicos como el calor, el viento, la humedad… pero también son las ideas de los demás hacia nosotros, las empatias y simpatias emocionales y como las recibimos y gestionamos. La imagen que tenemos de nosotros mismos es una característica de la energía del metal.

Se asocia también con la piel. Con la capacidad de relacionarse con los demás de manera afectiva, sobre todo con los más cercanos, piel con piel.

Se relaciona con esas empatías o antipatías que no se sabe de donde nos llegan y que según la medicina china llegan desde la interrelación de nuestros campos energéticos.

La energía del metal es la percepción de la energía externa en nuestro interior y nuestra capacidad de adaptación a los elementos que nos rodean. La percibimos en el cuerpo mediante los sentidos, manifestándose  de muchas maneras comunes como calor, frío escalofríos, cosquilleos irritaciones, palpitaciones… o no tan comunes por su falta de claridad, por falta de comprensión, como intuición.

La percepción de la energía del metal permite acceder a la información del subconsciente colectivo. Las leyes, la justicia, la proporción, el control, son características de la energía del metal. El I ching dice: “La ciencia a de ser una energía refrescante, vivificante y únicamente puede llegar a serlo en el trato estimulante entre amigos de ideas afines, con los que uno platica y se ejercita en la aplicación de las verdades vitales. Así el saber adquiere multiples aspectos y cobra una serena liviandad, a diferencia del saber de los autodidactas que denota siempre una característica un tanto pesada y unilateral”.

El metal se asocia con la emoción de la tristeza que paradójicamente nos lleva a la comprensión de la alegría serena.

Aunque la energía del metal en el individuo se pueda sentir como fría, dura y rígida, cuando se abre a lo sutil de la energía común que nos rodea, se percibe como una corriente suave, etérea y envolvente.

En el I ching se considera una energía fuerte y firme por dentro, que se expresa con suavidad y dulzura hacia afuera.

La justicia no se ejerce con violencia sino en su proporción justa, con firmeza y a la vez con compasión.

Trabajar la idea del perdón, el sentir el perdón es una manifestación de la energía del metal.

La energía del metal es una energía decidida, con una dirección clara en la vida cuando está en armonía. En desequilibrio puede manifestarse como la duda constante.

Si nos dejamos llevar por los criterios de los demás o por nuestras propias fantasías, su energía nos llevará a navegar siempre por la superficie y de manera dispersa.

Si actuamos con coherencia y decisión, la energía del metal nos llevará a lograr los objetivos deseados, cumpliendo una de las máximas del trabajo con la energía que propone el chi kung en su primera fase: la intención mueve la energía y la energía mueve el cuerpo.

El I ching dice: La duda. La onda del lago como imagen. Las ondas en la superficie son las seductoras fantasías creadas por nuestro ego que nos hacen desear, preguntarnos y preocuparnos y así perder el mando de nuestro yo superior, que habita en la calma de lo profundo, de nuestro subconsciente.

El metal se asocia con los meridianos: pulmón – intestino grueso.

El nº 9

¿Como trabajar la energía del metal?

Fisicamente con movimientos de apertura y expansión que favorezcan una respiración tranquila y plena. Poniendo énfasis en los pulgares y dedos indices que potencien en su rotación la apertura del pecho y espalda.

El intestino grueso muy relacionado con los procesos digestivos del elemento tierra se potencia también trabajando la apertura y estiramiento de la zona abdominal.

El trabajo sobre la estructura que aporta el zhang zhuang es fundamental, ya que no solo trabaja las ideas de alineación y simetría – asimetría, sino también la fuerza de voluntad de estar parado sin hacer nada durante largos periodos; que desde el logro de la relajación profunda,  no solo van a fortalecer fisicamente, sino también energéticamente. Fortalezco tanto el cuerpo físico como el cuerpo energético.

Mentalmente hay un trabajo de reflexión que puede llevar a la comprensión, pero la reflexión puede llevar a la cavilación excesiva, por ello, calmar la mente superficial para dejar paso a la mente profunda del subconsciente, es una práctica más apropiada de como enfocar la reflexión.

Entender lo que significa perdonar, pedir perdón a los demás y de perdonarse, es un trabajo mental que solo será efectivo cuando vaya acompañado de un sentimiento auténtico.

El trabajo con la imaginación es una de las practicas más potentes a la hora de establecer objetivos y materializar decisiones e ideas. Ejercitar la concentración en algo imaginado nos conduce a un potencial elevado de lograr un objetivo, siempre y cuando este entre dentro de lo natural en nuestro propio ser. Si  mido 1.70 cms y tengo 80 años, no entra dentro de mi naturaleza inmediata, imaginarme como un hombre de 2.30 cms y campeón del mundo de boxeo. Quizás en otra vida.

Lo que es natural en uno mismo se puede discernir cuando ese algo implica una aportación a los demás, además de para mi, y no solo para mi, perjudicando a los demás. Recordamos que la imaginación se encuadra dentro del subconsciente colectivo y eso condiciona mucho la operatividad de la imaginación. Hay que cuidar en no dejar que los deseos nos lleven a crear y trabajar una imagen para los demás.

Por ejemplo: algo que es natural y que no perjudica  a nadie, es imaginarse y sentirse con buena salud.

El trabajo mental de la energía del metal tiene que ver con la intención y la dirección.

Emocionalmente para no caer en la tristeza continua o depresión, hacer vida social y encontrar una actividad que motive y potencie la alegría serena.

Aprender a soltar emociones, aprendiendo a eliminar el juicio a los demás que llevan al rencor, al resentimiento constante y sobre todo a la frustración de que los demás no hacen lo justo, lo verdadero, mi verdad.

El fuego y la madera son los principales frenos de la energía del metal.

Demasiado fuego, demasiadas ideas, demasiada reflexión sin transformarla en acción,  queman la energía del metal, llevándonos a la rigidez.

Demasiada madera, demasiada acción, consumen demasiado oxigeno y agotan la energía del metal.

La energía del metal para que se manifieste equilibrada debe cultivar la proporción, la conciencia entre lo que me gasta y me desgasta, para mantenerse el mayor tiempo posible en el camino del medio. El camino del hombre que se sitúa entre el cielo y la tierra.

EJERCICIOS QUE FORTALECEN LA ENERGÍA DEL METAL

– En general abrir y cerrar. Abrirse a la vida, abrirse a la experiencia.

– Si no se está agotado hacer ejercicio aeróbico moderado cuidando no desgastarse. Por ejemplo caminar más de 45 minutos seguidos. A partir de cierta edad, sino se suda, mejor. (Libro correr chi)

– Ser cuidadoso con las palabras y no juzgar. Salir a la calle con un bloc de notas y apuntar cada vez que se hace un juicio.

– Trabajar la intención. La intención de realizar una acción. Sin emoción, sin expectativas. No dejarnos dominar por el deseo. El dominio de la emoción se consigue mediante el dominio de la atención. Cultivar el hábito de unir mente y respiración.

Escribir mis objetivos. Ante la duda, plantearse la siguiente pregunta: ¿Qué me apetece hacer? y acto seguido comprobar si eso que me apetece hacer es producto de un deseo o es algo natural en mi.

Al reconocer una emoción, nos concentramos en otra cosa con toda nuestra Voluntad, apartando la atención del sentimiento molesto.

Consciencia de quién gobierna las emociones. ¿Uno mismo o los otros?.

– Perdonar y perdonarse. No vale con hacerlo solo mentalmente, hay que sentirlo.

•Ejercicio de abrir y cerrar o del pavo real.

•Estiramiento agarrándose los pulgares a la espalda y bajar la cabeza.

– Repetir un mantra y concentrame en él, cada vez que pienso demasiado en algo.

– Postura baja de zhang zhuang con la intención clara de calmar la mente.

– Respirar por los talones limpia las emociones atrapadas.

•Meditación agarrándose el dedo anular. Mínimo 36 respiraciones.

•Meditación pranayama

•El ejercicio de abrazar la unidad es muy apropiado para limpiar el campo energético.

La Energía de la Tierra

ENERGIA DE LA TIERRA

Para comprender que es la energía de la tierra debemos sentir su energía y para sentirla, nos pueden ayudar las siguientes imágenes y asociaciones.

Podemos sentir la energía de la tierra como un sentimiento de calma al que se puede acceder desde la quietud, la relajación y el silencio, tanto corporal como mental.

La tierra se asocia sobre todo al cuerpo, más que a la mente y concretamente a la zona debajo del ombligo llamada Dan Tien. El estar centrado y concentrado en este punto nos lleva a una sensación de equilibrio y arraigo. Una sensación de apoyarnos sobre ideas o economías o músculos fuertes,  que nos aporta una fuerte autoestima y seguridad en lo que hacemos y en como nos movemos.

La práctica del silencio nos lleva a una acción sin expectativas que con la constancia nos genera confianza en la vida y a estar receptivos a sus dones. 

Fundamentalmente la energía de la tierra es una energía receptiva y nutritiva, por ello se asocia con los alimentos y con los sistemas energéticos del estomago y el bazo.

Ingiere, digiere y asimila la energía de los alimentos y experiencias y los transforma en Qi (energía) y sangre abundante.

El bazo regula el metabolismo, del mismo modo que una presa hidroeléctrica garantiza el suministro de energía. 

Ajusta la viscosidad de la sangre. La dispersión de los fluidos, afecta al peso y a la masa corporal.

El bazo intenta vencer el desequilibrio disminuyendo o acelerando la conversión de nutrientes en sangre y Qi, lo que determina que seamos más lentos o más rápidos en función de nuestro peso.

Facultades como la concentración, la formación de ideas,  recordar y reflexionar se potencian con un sistema del  bazo equilibrado.

El Qi del bazo va hacia arriba llevando su energía al pulmón, el cual oxigena la sangre y  la distribuye por todo el cuerpo. 

Si va hacia abajo produce diarreas, inflamaciones y hemorroides.

El estomago:  el Qi del estomago desciende llevando lo impuro hacia los intestinos. Distinguir los alimentos, emociones e ideas que nos sientan bien y los que nos sientan mal, es toda una tarea de observación. DE observar lo que nos nutre. El estomago se encarga de soltar lo que no necesitamos pero tiene limitaciones y cuando se sobrecarga el resto del cuerpo sufre.

Si su energía va hacia arriba en vez de hacia abajo produce eructos, hipo , nauseas…

En el trabajo corporal podemos sentir la energía de la tierra como un movimiento ascendente y descendente a la vez. Es la gravedad de la tierra que se siente como peso y solidez, combinada con la expansión que se genera al relajarse y provocar una sensación de ligereza. El concentrarnos en el Dan Tien nos da solidez y la imagen de unir ese centro como un punto que cuelga, igual que un péndulo, desde la coronilla, nos da la ligereza. 

Esas dos fuerzas se unen al sentir la expansión de la columna vertebral o la expansión de una parte del cuerpo en contraposición de otra que se contrae.

Lo más importante para sentir la energía de la tierra es cultivar y acumular la energía en el centro inferior o DanTien. Esto supone una sensación de salud, bienestar, descanso y vitalidad.

Una vez acumulada la energía se pueden apreciar los matices. Los matices hacen referencia a como cultivar la energía de los otros cuatro elementos de la medicina china en nuestro cuerpo.

Los cuatro elementos alimentan y se manifiestan en nuestro cuerpo (tierra) de diferentes maneras:  

– Tierra y en su interior Tierra: nos alimentamos mediante la meditación, asociada a sentir el cuerpo centrado, calmado. Principalmente como una relajación profunda y con sensación de descanso y vitalidad.

– Tierra y en su interior Metal : se asocia a la relación sutil con los demás y por lo tanto con las emociones. Se trata de no dejarse atrapar por las emociones. Viviéndolas y dejándolas pasar con suavidad. La suavidad es un sentimiento que también carga energéticamente.

– Tierra y en su interior Agua: Igual que la suavidad, la fluidez es un sentimiento que nos recarga. Mover el cuerpo con fluidez, ayuda a adaptarse a las diversas situaciones de la vida. Se trata de practicar esforzándose pero sin forzar. Dejándose llevar por la escucha y la intuición. Vivir desde lo que nos resulta fácil, sin miedo.

– Tierra y en su interior Madera: la constancia y la repetición suave de los ejercicios llevan a sensaciones de densidad y flotabilidad que cultivan la concentración en percibir los movimientos más sutiles y aumentan la percepción. Una dirección  clara de lo que queremos, hace que podamos incorporar la fluidez del agua en nuestras acciones más difíciles que requieren esfuerzo y constancia.

– Tierra y en su interior Fuego: siempre hay algo positivo incluso en lo más negativo. La actitud positiva siempre nos va a cargar energéticamente en el momento inmediato, en contraposición a la negativa que solo nos puede cargar a posteriori si nos ha aportado luz, claridad y comprensión. Sentirse uno mismo feliz incluso en la no acción, es una recarga energética evidente. Algunos autores  la denominan la sonrisa interior.

Calma, suavidad, fluidez, concentración, claridad son sensaciones que se pueden percibir en el cuerpo.

Sentir la energía de la tierra significa aumentar nuestra percepción corporal  más allá de los 5 sentidos mediante la atención.

OTRAS ASOCIACIONES

TIERRA: KUN en el I Ching: 

es la materia. La naturaleza. La presencia. El espacio. La Posición. Comprender la dualidad de las fuerzas. Comprender la luz y la oscuridad de cada acción. La escucha.

Enraizamiento. Sopórtalo todo como la tierra soporta todo lo que vive en ella. No juzgar. Humildad y paciencia.

Confiamos y creemos en un poder supremo (el sabio o nuestro Yo supremo) que nos guía si le sabemos escuchar. Si seguimos su ejemplo. El sabio es aquel que lo que hace no lo hace solo por su propio provecho, sino por el bien común. El sabio no tiene expectativas pero es perseverante; es decir lo contrario a pasar de todo.

Ante la actitud de los demás nos mantenemos conscientes y en armonía con las aberturas cuando la gente es receptiva y nos alejamos en los momentos de oscuridad, cuando nos empiezan a malentender y se cierran a nosotros.

Es lo femenino en cuanto receptáculo, receptivo. Sin el recipiente lo creativo no puede expresarse, por eso somos tierra.

Asociada a la lentitud, a la relajación, al recogimiento.

Emocionalmente a la preocupación, al querer agradar a todo el mundo, a querer proteger a los demás.

La mejor manera de trabajar la tierra es una actitud meditativa. De aceptación y confianza en que la vida provee de lo necesario.

Gusto, paladar, lengua.

El nº 5

¿Cómo trabajar la energía de la tierra?

Fisicamente mediante el descanso y la relajación atenta. La meditación y el movimiento lento y suave. El fortalecimiento de las piernas. Una alimentación sana y equilibrada, alcalina.. Comiendo lentamente y en compañía. El sabor asociado a la tierra es el dulce. El sabor no es lo mismo que comer. Para fortalecer la energía de la tierra es mejor saborear sutilmente y mantener en la boca algo dulce que no sea sintético o manufacturado, que tragarlo.

Fortalecemos la energía de la tierra mediante la conciencia corporal, la conciencia de respirar, la conciencia de lo que nos recarga y nos desgasta, la conciencia en definitiva, que es lo mismo que decir : meditación o en este caso como queremos trabajar la energía de la tierra: una actitud meditativa. La acción a través de la no acción o Wu Wei que se puede decir que es la acción sin expectativas.  

Mentalmente mediante la calma mental. Tratar de no pensar demasiado o concentrarse en un mantra o la respiración para minimizar los pensamientos.

Emocionalmente mediante la aceptación, dejándolas pasar. Aunque aquí normalmente entran en juego los otros elementos ya que las emociones no son una característica de la tierra y cada elemento tiene su manera.  

Como asociación emocional a la tierra, se suele decir, que es el exceso de cavilación, la preocupación. 

Cada elemento gestiona las emociones de diferente manera.

La tierra mediante la paciencia y la aceptación.

El metal mediante la reflexión seguida de un juicio sin dudas. Perdonando.

El agua relativizando. Fluyendo.

La madera buscando otra acción alternativa diferente. Flexibilizando.

El fuego mediante la comprensión y la compasión.

Ejercicios que fortalecen la energía de la tierra:

Sentadillas frente a la pared o empujar la montaña en la postura del jinete. Fortalecen las piernas y expanden la columna.

Mantener el equilibrio sobre un pie con los ojos cerrados un mínimo de un minuto cada pierna.

La grulla extiende sus alas.

Una postura estática con manos bajas del árbol( Zhang Zhuang). Siempre y cuando podamos relajar.

Naikan: Reflexión sobre lo positivo de nuestra vida y lo positivo que nos aportan los demás.

Reconocer y alejarse de lo tóxico.

Meditación sentada agarrándose el dedo gordo de la mano.

Meditar visualizando una esfera amarillo dorada que nos envuelve.

Meditación de agradecimiento.

Estos ejercicios parten de la premisa de que no hay un desequilibrio importante en el elemento tierra.

Para trabajar la energía de la tierra como trabajo terapéutico necesitaríamos un diagnóstico de medicina china. 

En caso de desarmonía por insuficiencia, lo mejor es una reflexión sobre lo que queremos en la vida e imaginarse y sentir que ya está hecho.

En todo momento sentir que vivimos plenamente agradeciendo a la vida todo su ofrecimiento. 

El momento presente, el aquí y el ahora, es una característica propia de la tierra: la aceptación, la rendición, la atención plena. 

La imaginación es una característica más propia del elemento fuego, que es el elemento que alimenta a la tierra.

Es importante discernir al plantearnos  lo  que queremos en la vida, como algo que entra dentro de lo natural en nosotros, o es algo que busca el reconocimiento de los demás. 

En caso de desarmonía por exceso igualmente podríamos trabajar con la imaginación para motivar y acompañar a una acción suave y constante característica de la madera ya que el exceso de tierra nos lleva a la pasividad y al todo está bien del espíritu.

Este “todo está bien” espiritual se  confunde con la aceptación entendida como la acción a través de la no acción. Cuando uno acepta en lo humano, no significa que este bien. Es una aceptación asociada al aprendizaje de la humildad sobre una posición de inferioridad en cuanto a entrega y reconocimiento de algo más grande e inabarcable por el ser humano. 

La energía de la tierra es un espacio (nuestro cuerpo) donde se expresa y se manifiesta la energía del cielo o espíritu. 

La desarmonía de la tierra no solo puede deberse al exceso o defecto, por ello lo escrito anteriormente son solo dos ejemplos. 

Para trabajar una desarmonía energética es necesario un diagnóstico energético, por ello el Qi Gong cuando se trabaja como un sistema , como un todo se considera fundamentalmente un trabajo de prevención y fortalecimiento energético. Los ejercicios propuestos tienen el objetivo de aprender y comprender, lo cual nos hace más fuertes. No tienen el objetivo  de sanar, en el sentido de me tomo una receta y eso externo a mi, me sana.